Mi primer cuadro: lo que aprendí
Usé pintura acrílica porque había leído que era más fácil para principiantes, y también porque me gusta cómo se seca rápido. Elegí una escena sencilla: corazones con ojos algo psicodélico , aunque en mi mente se veía muy difícil terminó saliendo bien. Me costó mucho controlar los colores al principio, y hubo un momento en que casi tapaba todo de blanco para empezar de nuevo.
Pero poco a poco, y sin darme cuenta, me fui soltando. Ya no me importaba tanto si los corazones o ojos no eran perfectas o si el refelejo de los corazones eran menos realistas de lo que quería. Empecé a disfrutar, a conectar conmigo, a olvidarme del reloj. Me sentí tranquila, incluso orgullosa, aunque el resultado no fue nada “pro”. Era mi creación, con mis errores, mis intentos y mi estilo.
En aquel momento no me gusto mucho sinceramente pero ahora que lo veo no estaba nada mal para empezar.



Comentarios
Publicar un comentario